Paseo manuel Girona 71, Barcelona
miedo niños petardos

Hay una noche al año que el cielo brilla, se lleva de luces y colores. Pero para algunos niños no es tan bonita porqué a esas luces y colores le acompañan estallidos y ruidos desagradables e inesperados.

¿Qué hacemos si nuestro hijo tiene miedo a los petardos? La respuesta a los miedos es acompañamiento seguro y exposición.

Evitar lo que nos da miedo nunca será una buena idea si queremos superarlo. Debemos exponernos gradualmente acompañados de alguien que nos transmita seguridad y nos apoye cuando no podamos regular nuestras emociones.

A todas las familias que en este dia de San Juan van a celebrar con sus hijos esta noche mágica, os aconsejo que os compréis bombetas y de buena mañana (si, desde por la mañana) les expliquéis a vuestros hijos qué es aquello, cómo funciona y lo agradable de controlar algo llamado acción-reacción: cuando lanzo esto y choca contra el suelo suena “Paf”. Las bombetas no son estruendosas, son suaves y pueden resultar muy útiles para empezar la exposición.

Cuando lances la primera, miras a tu hijo con gesto de calma, sonrisa tranquila y cercana, le tocas y le dices “¿qué te a parecido?”. Le explicas cómo te sientes: “me encanta lanzar esto y ver como el papelito se queda vacío en el suelo, fíjate”. Y con movimientos lentos lo repites. “¿Qué te ha parecido?”. Luego con la misma calma le propones un juego, trazas una circunferencia en el suelo y le explicas que hay que lanzar suavemente la bombeta y conseguir que entre dentro de la circunferencia (también sirve un cubo). De momento lo lanzas tu, y le invitas a hacerlo.

Luego le explicas que hay diferentes petardos y volúmenes de ese “Paf”, pero todas funcionan igual. Añade: “Hay personas a las que le gustan y a otras a las que no, tu puede escoger si quieres lanzar o no, pero es una noche donde la gente disfruta haciéndolo, cómo lo de las bombetas, puede resultar muy divertido también. Luego probamos otro tipo, hacemos lo mismo, y me dices si te ha gustado o si no, y si quieres participar.”

Durante el día, le enseñamos diferentes tipos (suaves) y le decimos que por la noche desde muy lejos lanzan unos preciosos al cielo de colores que le van a encantar. Que vas a estar con él viéndolos y que puede escoger si quiere participar o no tirando mas “pafs”.

La Ligirofobia a fobia a los petardos es algo común, esta relacionado a la dificultad de algunas personas de regular el estrés. Si observas que tu hijo responde de manera fóbica o angustiante a los petardos, cálmalo, acompáñalo, exponlo a algo suave y dale las explicaciones necesarias para que entienda el mecanismo de los petardos. Ofrecele la opción de disfrutar de ellos activamente o hacerlo de manera pasiva, pero no lo escondas o lo apartes, porqué de esta manera cronificamos el miedo y no le ayudamos a desarrollar mecanismos de regulación al estrés.

Estaré pendiente de vuestras preguntas, aprovechad, hoy es EL DÍA. Ayudemos a que puedan pasar del miedo al disfrute. ¡FELIZ SAN JUAN!

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