Paseo manuel Girona 71, Barcelona

La muerte es uno de esos temas importantes que en algún momento aparecieron en nuestra vida para no irse jamás.

El miedo a la muerte es un hecho. Y, tú  ¿tienes miedo a la muerte? Probablemente si.  Miedo a dejar a los que quieres con un vacío dentro que les acompañe el resto de su vida. Miedo a que los que dejas sufran, que te lloren y que te añoren tan profundo que les duela el alma.

Esto es el miedo visto por un adulto. La muerte angustia pero, sabemos que es una realidad y aceptamos que está ahí, aunque esperamos que sea dentro de mucho,  mucho, mucho tiempo.

Pero, ¿y el miedo a la muerte vivida por un niño? Lo que más angustia a un niño no es solo asumir su propia muerte si no la posibilidad de que sus padres se mueran. Aquello les aterra, la soledad de crecer sin padres, sin los padres que le quiere, le cuidan, le tranquilizan, y le TODO.

Es normal, y psicológicamente sano para un niño, reconocer el miedo a la muerte. Este miedo, o la consciencia de muerte, suele aparecer entre los X años. A veces tras la experiencia de una perdida en la familia, de un vecino, de un conocido o de una mascota.

Cuando un día estas con tu hij@ y de pronto te dice:

  • Mamá, no quiero que te mueras.
  • Papá, ¿tu te vas a morir?

Y se te parte el alma viéndolo sufrir.

Sé fuerte, sé el adulto que calma, sé el padre o la madre que contiene esa angustia y dile:

“Sí cariño, todos nos morimos al final. Por que para que nazcan bebés, crezcan y sean felices como tu y yo,  otras personas tienen que dejarles el sitio. ¡Claro que yo no me quiero morir aun eh, que tenemos muchas cosas por hacer juntos ,muchísimas! Ah, y aun no nos toca (bien!). Yo también a veces pienso en la muerte y me pone triste pero luego pienso en ti, y vuelvo a ponerme content@ y pienso que antes de que llegue ese momento tan lejano mi cabeza debe pensar en que las cosas que me hacen felices y disfrutarlas. Casi siempre se me pasa, aunque algunas veces me cuesta un poco más”

Esta, es una explicación entre muchas. Es una respuesta de calma ante una realidad, ante algo inevitable. Si eres capaz de trasmitirle paz con tu explicación, podrá regular su angustia. Con pocas palabras, con tono dulce y relajado, con una sonrisa de comprensión y mirándole a la cara.

No niegues su angustia, no quieras cambiar de tema, no le digas que no pasa nada y que no piense en eso. Porqué la angustia crece y aparece el miedo a dormir, el miedo a separarse de los padres, el miedo a ver a sus padres enfermos, el miedo a hablar de cualquier cosa relacionada con perder a alguien en cualquier momento.

Si vuestro hijo tiempo miedo a la muerte os animo a que lo afrontéis de esta manera. Si ves que persiste estaré encanta de acompañaros en lo que necesitéis.

¿hablas con tus hijos de la muerte?

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